Tu zona horaria no es fija: cambia cuando viajás. Mazos mantiene siempre tu hora local correcta — de forma transparente y sin molestarte.
Al instante y sin depender de nada externo. Esa línea es siempre la referencia: si algo no cuadra, lo ves enseguida.
Una vez al día, Mazos echa un vistazo a tu agenda de Google buscando viajes.
Un vuelo en tu agenda indica el destino y su hora local exacta — por ejemplo, San Francisco: 9 horas menos que Madrid.
Le deja una nota al motor de recordatorios para el día de tu llegada. No te escribe semanas antes, para no molestar.
Al llegar, te escribe por WhatsApp:
El cambio nunca pasa solo: depende de tu respuesta.
Cambia a la hora de San Francisco, hasta tu vuelta.
Sigue con la hora de casa, siempre visible y corregible con un mensaje.
Cuando termina el viaje, Mazos vuelve solo a tu hora de casa.
No todos los viajes están en Google Calendar. Para esos casos, Mazos tiene dos redes de seguridad que no dependen de nada externo.
La hora solo importa cuando hacés algo con ella. Si agendás algo y hay alguna duda, Mazos lo confirma en el momento — sin molestarte antes de tiempo.
Cada mensaje muestra la zona que está usando. Si no coincide con dónde estás, la cambiás con una frase y queda guardada.
Cada mensaje muestra la hora y la zona que está usando. Nada oculto.
Nunca cambia la zona en silencio: siempre pregunta y espera tu confirmación.
Detecta el viaje solo; vos solo confirmás con un "sí".